jueves, 10 de septiembre de 2009

-10 | Diario Olé

Messi volvió a decepcionar. Inexpresivo, cada gambeta fue un lamento. Y su postura en la cancha, como si no quisiera estar ahí. Es hora de preguntarse si tiene que jugar.
Hagámonos cargo, primero, por hacer de Lionel Messi algo que no es. Que nunca fue. Que quizá lo sea alguna vez, pero no hoy, ahora, ya, cuando esperábamos un no se qué, algo que vimos de él por ráfagas (en el Juvenil, en la Copa América, como el gol a México, hace tanto ya), algo que nos muestra en otro país, con otra camiseta y otros compañeros. Nos quedamos con el numerito de su cotización, de su cláusula de rescisión, de lo que cobra cada vez que respira. Pero eso no gana partidos. En cambio, nos olvidamos de lo que dice -o no dice- con los colores de acá, del liderazgo que esperamos cada tarde, de ese destello de genialidad que creemos que vendrá, pero que nos pasa de largo como un bondi impiadoso. Pero basta, habrá que asumir que al final Caruso tiene razón, y el pibe necesita aterrizar, creerse uno más, morder un poco de banco, a ver si se revela, o si se rebela... Porque en el fondo lo triste fue eso, ver a Messi entregado como un delantero que está de vuelta, que se cansó de pelear, que ya no le dan más sus huesos. Pero Messi ni peleó, no mostró más emoción más que fastidio, desidia, desinterés, desgano. Seguramente por dentro sentirá otra cosa, vaya uno a saber, pero lo que aflora es lo otro. Y eso es imperdonable para quien lleva una camiseta gloriosa que antes llevaron otros, gente de otro espíritu, de otro corazón. Cada gambeta suya fue un lamento, arrancó siempre sabiéndose que iba al muere, que no iba a poder. Y no pudo nunca. Por lo menos, hubiera pegado una patada, no porque esté bien, por favor, sino porque al menos hubiera sido un síntoma, un indicio de que un partido así, una actuación así, le duele, y le sale la bronca por algún lugar. Pero no. Jugó del primer al último minuto igual, como se juegan los amistosos indeseables, como jugó alguna vez con esta camiseta (Perú, Chile), algo que Basile sufrió y sus códigos le impidieron dar testimonio. Pateó una sola vez al arco en jugada, Lionel, un tiro mordido, miserable para lo que su talento potencial puede dar, indigno de su jerarquía. Y a siete del final, con el equipo hecho jirones, con Palermo y Schiavi como salvadores, Messi tuvo un tiro libre para su zurda, para poder inventar algo, un centro al corazón del área, al fin y al cabo no es tan difícil... Pero hamacó su cuerpo y sacó un disparo alto, sin compromiso, un tiro inentendible, fatal, tan propio de este chico de carne y hueso, sin PlayStation, ni marketing, que anoche fue tan terrenal, tan vulnerable.


No lo decimos nosotras, lo dicen los medios, lo dice el país ;) Rominita!:) Ben.816-5309@hotmail.com

5 comentarios:

David dijo...

las banco a morir!!! buenisimo el blog

Sebastián dijo...

jajaja increible blog chicas!!! las felicitoo!!!
seba...

Ivis ~ dijo...

llegue aca de su flog :P y sepan que lo reeee banco este blog (:, BASTA de la mentiraa de me$si en la seleccion por dioss!

Ybarra Sebastian dijo...

Alfin !!!!!!!!!!!!
Alguien que dice la verdad xD

Tatiiana Belen dijo...

SE FUE LA MAGIA DE LA SELECCION SE FUE EL 10 SE FUE ROMAN, ME$$I LA 10 TE PESA.. SOS ESPAÑOL SABELO.. BESOS WEN BLOG..